Colgando de una nube, me encontré con un ave,
ella me dio un sueño, y yo elegí volar con ella,
esta ave era inmensa, fuerte, colorida, entonces yo fui feliz volando a su lado...
Entonces llegó el otoño y ella tuvo que marcharse, intente seguirle, pero su inmensidad me cegó.
Ahora estoy varada, entre una nube y otra,
el verano suena eterno y lejano
así que mantendré mis pies sobre las corrientes de aire
seré feliz.
el 21 septiembre 2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario