Tal vez nos aburrimos de nosotros mismos,
Así que nos dejamos, todo era parte del juego
Tú te enamorarías y yo lo haría,
Pero luego nuestro amor traspasaría las barreras y nos perseguiría.
No fue así.
Entonces nos alejamos, pero no hubo un beso ni nada de despedida.
Estabas lejos y yo encontré un amor, y fui feliz.
Jamás supe de ti, pero entonces regresaste.
Regresaste con un amor completamente distinto.
Sus alas eran color carmesí y sus labios…
Sus palabras picaban en mis oídos pero a ti parecía embelesarte.
Ella te envenenaba y tú no lo notabas.
El amor que yo tenía se fue, y yo no quise detenerlo.
Te busqué.
Eras distinto, olías distinto, hablabas distinto,
No sabía quién eras pero me arriesgue, yo te amé.
Luche contra ella, pero fallé
Ella te envenenaba cada mañana y cada noche te usaba
Ella te arrancaba la vida y el aliento,
Ella no te amaba, no.
Un día ella desapareció, y tú necesitabas de su veneno,
Te había hecho a ella, y eras parte de su veneno también.
Ella se había ido y no volvería jamás,
Había ido a buscar otra alma y otro corazón que robar, que usar, que destrozar.
Entonces yo fui, yo te cure, yo te sané,
Pero tú no eras a quien amé, y yo no era tu veneno.
Una noche la luna nos saludó,
Y nos miro sorprendida por el caos causado.
Y te besé, te besé de despedida.
Tome mis collares, mis libros, mi corazón… y huí con la luna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario