domingo, abril 15, 2012

Sin tema

Cómo el infierno que vivimos, cómo los sueños, las tierras que olemos, los árboles. Nuestra edad se vuelve diabólica, nuestra casa nos parece un lugar extraño, la piedra que tocamos  se vuelve ceniza. 


No necesitas recrear todo, a veces la sensación e incluso el aroma nos cautiva, si lo recreamos podemos volvernos locos, olvidar no está tan mal, y menos si permaneces. 


¿Recuerdas esas locuras, las palabras, los cigarros?... pero ahora que te vas, -No lo hagas


¿Sabes que vendrá después? sentencia de muerte, de exilio, el martirio estará tocando a mi puerta.

Mis zapatos están desgastados de tanto andarte, de tanto andarnos,
mis brazos están tatuados por tus asaltos de besos al amanecer.

Ahora ya no hay lugar, ni esperanza ni variedad, la sorpresa de tus palabras nadie las tiene, 
mi corazón enternecido por tus sueños no quiere escucharme más. 

El cielo lóbrego me mira despierta todas las noches, noches al exiguo,
la luna palpó mi cuerpo y no logró tocarme, intenta arrullarme y me niego,

Eso corazón, es para mi estar enamorada. 

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