Y no es que quiera llorar, ni es que no lo quiera, solo me pongo los audífonos para escuchar sonar algo y la música invade mi mente e intento adivinar los acordes que siguen o los golpeteos de la batería y créeme Nin me ha servido bastante en esos momentos, pero hoy camino a casa había algo en el aire que me recordó a ti, y quise, quise que interrumpieras mis pensamientos para charlar sobre música, escritores, colores y formas, para que me contaras que tu gato se escapó de nuevo y que tu abuela te preguntó sobre mi, y cuando llegue a casa deseaba que llamaras y pidieras que saliera aunque fuera sólo un minuto y me escapara de casa sólo para besarte y luego escaparnos de la policía y reírnos de lo tontos que hemos sido y reírnos por que somos jóvenes y.
No, la diferencia entre cualquiera es que tu hacías la diferencia, y aquella vez que me dijiste que me amabas solo por que te dije cariño y.
No, y esos no que me diste cuando te fuiste, por que en realidad tu no te fuiste yo me aleje, por que ya no había de que alejarme si tu ya estabas más lejos de lo que alguna vez pude notar. Y nunca había llorado por que yo soy fuerte y tu me hiciste más fuerte pero tus palabras herían, por que yo siempre fui demasiado torpe para entender que ya no necesitabas verme un minuto, ni media hora, por que lo nuestro había acabado tan rápido y tan veloz como decidimos iniciarlo, por que hoy de regreso a casa imaginar no me costo nada y ahora estoy en el dilema de vuelta a las llamadas nocturnas y las fiestas de las que nos escapábamos.
Y ahora estoy sin poder hablar del todo por que no se que decirle a mi mente si no puedo llamarte, y no por que no pueda sino por que no quiero, y no es orgullo corazón es sensatez, sensatez y comprensión. Y es que tampoco quiero que vuelvas, por que me siento bien sin ti, pero esta noche había algo en el aire que me trajo tu aroma de donde sea que estuvieras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario