miércoles, septiembre 21, 2011

Había un montón de sueños rotos a la orilla del mar,
mientras recogía conchas miraba sus colores opacos
tome uno que no se veía tan dañado e intente repararlo
fue inútil.

Así que me lo lleve a casa para cuidarlo y pintarlo de nuevo
pero mis colores no se comparaban en nada con aquel resplandor que alguna vez tuvieron
fue triste.

Sentí miedo de enamorarme de un sueño que no era mio
así que regresé al mar.

Tome entre mis manos el pequeño sueño y lo sumergí
el encontraría otra orilla, tal vez alguien más lo encontrara y lo amaría
así que fui feliz.

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